Por Little Rock n´ Roll
Soy una traficante de jamón, 500 grs. en 2 viajes consecutivos no está nada mal, también paso fumables, pero en mínimas cantidades, el serrano sabe a victoria.
Pasada de sueño y pastis cabeceo en la shuttle que me lleva por Manhattan, como si ya no me importara. Llegar es reencontrarse con el olor a panadería del piso 12. Me reciben sonrisas y conozco al chino de la familia.
Por el Upper East todo es divino, hasta la mugre de Lexington, mirando alrededor pienso que claro que los chicos de Queens tuvieron que ponerse a gritar, que menos mal, y qué lástima que no lo harán más. La primavera estalló casi veraniega y hay florecitas blancas, rosas y amarillas por todos lados, y en todos lados quedan bien.
La Easter Parade es show y alfombra roja todo en uno, hay niñas ricas que tienen aburrimiento repartiendo huevitos con su sonrisa Nº 3, hay elegantes, hay disfrazados, gays reivindicando y un negro diciendo que todo es porque los medios los controlan los judíos.
Me dejo llevar por el Central Park y hay gente de colores brillando al sol, y también hay un rocker guapo con su Yoko, ya quisiera entender el rollo de una orientalita chongui style.
Duermo noches con la imponente ciudad iluminada a mis pies, y desayuno mañanas de Nespressos mirándola de arriba. Por lo demás salto en colchón inflable, hamaco hamacas, hago avioncitos con comida, saco fotos y fotos, subo upa, beso y achucho mucho mucho, canto Ma. Elena Walsh e inculco rock.
Por fin compro algo en la 5th Ave. y el árabe fundamentalista me caga un dólar por el pancho, de ánimo turista lo dejo, pero le digo que Dios sabe lo que hace, que se joda por fundamentalista y chorro.
Esta vez paseo menos, pero vuelvo a los sitios que me ganaron en la niñez, el MET, sus Monet, que aún cuelgan en mi habitación de BA; y su patio de estatuas europeas, se me ocurre que quizá fue allí que empecé a agonizar por el viejo continente. Brooklyn, crisol de razas, y su olor rancio como de plástico caliente. Mis paisanos me miran desconfiados y huyen de mi lente. Por donde dijeron que me cuide los bad kids on the block me piden una foto, sonríen y me agradecen como niños con chiches nuevos.
En New Jersey no hay nada más que Princeton, con ilustres como Bon Jovi y the Boss debí suponerlo. Envidio horrible a los estudiantes que se broncean con sus laptops frente a sus dorms neo-góticos, estudiaría hasta matemáticas. Vuelvo tarde y camino sola, mucho y con tacones, de cita con Manhattan.
Está tan bien montado el sistema que me hace caer redonda en él, sólo quiero más plata para poder gastar más, gasto, y me canso de evaluar y calcular.
Saliendo de comprar a crédito cositas para mi bebé, veo un señor casi en el suelo con una cámara que nunca vi, antigua y con llamativa parafernalia. Le robo unas fotos de lejos, de mierda, como a todos. Pero al pasar me mira y me sonríe, él sabe, sabe todo lo que pasa a su alrededor, no está fuera de B&H por casualidad. Entonces me animo y le pido sacarle una, la ve, “you can do it better”, se mueve, me posa, y unas cinco después “you got it, that’s what people want”. Resulta ser como famoso, me dice que suba la foto a su grupo de Fcbk, mientras me muestra el artículo plastificado sobre él del NY Times. Louis Mendes, me abruma, lo quiero y me voy, tímida, cuando me quiero quedar. Camino sensible y casi triunfal por la manzana al horno con mi ropa de medio tiempo, sudando y sonriendo, por un rato creo en la magia de Manhattan y en el if I can make it there I’ll make it anywhere.
“Don’t worry about me, pray for Tiger Woods” dice un homeless en un cartel. Sucia y desprolija, rota y mal parada, taxis, taxis, taxis, baches, gente, gente, carteles, estímulos por demás.
Acá piropean y sienta genial, me piden fotos, me tratan de pro, calculo que por ligar, y aprovecho para jugar a la pro. John se hace el rastafari porque es de Jamaica, (e intenta meter mano aunque cree que voy con novio), Richie va de music producer y el Doormen de la Ritz Tower pide que lo haga famoso y lo vaya a buscar. En la variedad está el gusto, me hacen reflexionar, hay de to-do por ahí, y me hago reír tirando unos ‘I love you’ por lo bajo, a muchos. God bless America.
Finalmente empiezo el día de mi cumpleaños como se suponía, en la cama de un rockero en el Chelsea Hotel. Aunque hace tiempo sé que el it’s only r&r but I like it en este aspecto no me sale bien, sigo ratificándolo matando ratos de soledad con gente que no acabo de entender. Me enrosco en confusiones. Llevo noches durmiendo mal y pienso peor. Me rayo, me ducho y me voy.
Entonces apago mi velita sobre un flan con dulce de leche, como hace 365 días atrás- el tener niños hace a la gente rutinaria- probablemente almorzamos lo mismo, en ese mismo restaurant argentino del Lower East Side. Me amargo porque al final dejar a la familia siempre es lo peor.
Rápido, as always, se pasa todo. Pasada de sueño y llanto cabeceo del brazo del rockero en el bus que me saca de Manhattan, como si ya no me importara.



Feliz cumpleaños! A Nueva York yo sólo lo tengo de las películas
Che, los niños son lo mejor, son la familia de uno, la que uno creó… Al menos yo ando llena de estímulos y de emociones, a pesar de todo…
Gracias! y sí, los niños son lo más, lejos. Felicitaciones y felicidades, pronto “dejarás de ser chiquita”
qué buenísimo post.
Gracias! gracias!
Buenísima crónica viajera.
El soundtrack se lo debo a Charlotte.
No es mío. Yo se lo debo a alguien. Y así la cadena. Leonard es todo. Estamos enamorados, le dije?
Y a usted se lo presto todos los ratos que quiera, claro.
Creo que me lo había dicho. Y gracias.
Gracias! Obvio que con ambos temas hice ‘updates de facebook’ en su momento, con el de Janis desde la cama del room 232 ‘mismamente’
Leonard te recibe justo en recepción, desde un cuadrito colorido
Un primor el post!!! Muchas fraces todavia son neon en mi cabeza. Muy ciertas. Que bien me sienta este poquito de mundo, little rn’r!!!
Gracias!! A todos nos sienta bien el mundo, nosotros no le sentamos muy bien a él, me temo..
me gusta mucho, me sentí parte del lugar…se nota un ritmo apresurado y el exceso de estímulos!
dicen que así es…no tengo el gusto!
beso
Gracias! NYC es un destino en la vida, tuve la suerte de repetir varias veces, y siempre espera mínimo una aventura. Ya la adoraba antes que mis sobris nacieran a orillas del Hudson.
beso!
Faaaa cuántas buenas imagenes!! Mientras leía, la atmósfera del post me hacía recordar esta frase de YYY: “sometimes I think I´m bigger than the sound”. Me encantó.
ah, que YYY justamente son lo último que dio el llamado “punk de diseño” (??) neoyorkino.
Oh! gracias! los investigaré que no los conozco!
Para mí, allí siempre suenan los chicos de Queens
New York City, N.Y.C, Pretty mean when it wants to be!!!!!!!!!!!
totalmenteee♥
Las últimas veces me enfermé con este vídeo desde que compré el ticket hasta que llegué allí; y luego cuando vuelvo y mi mente no se hace cargo.
♥ Tony, en el fondo soy una clásica..
Grosso Tony!…Y el rock donde está? New York te regala eso, todo.
En Cablevision pasan mucho Nueva York
Mientras tuve TV siempre me gustó mirar sobre sitios en los que había estado, y enterarme a dónde más quiero ir
Buenísimo el post!!!
Con cada palabra leída voy creando imágenes, toda una gran experiencia.
El “You got it, that’s what people want” de Mendes: Fantástico.
Thanks Little Rn’R
Mendes un grosso, me provocó un subidón! me mató que me diera tanta bola, clase de fotografía express.
Thanks to you!
Ay ay ay! el año pasado fui al Carlyle, toca los lunes, ♥♥♥ qué te puedo decir? le saqué mil fotos, le dije ‘thank you’ mil veces, hasta que él me lo dijo a mí y casi me muero! la verdad, tenía fijación de arreglarle el pullovercito que lo llevaba torcido, pero me iba a huir por idishe mame..
NOs dejaste ser newyorquinos por un rato.
Gloriosa crónica!!!
Con NY tengo cuentas pendientes que ya cancelaremos =)
Gracias Emma!
Lo bueno de las transacciones con NYC es que siempre se sale ganando
qué cool
jaja!bueno, sí, la verdad el jamón era del bueno..